Sismo de 7.8 en Filipinas deja 35 muertos y activa alertas de tsunami.

9 junio, 2026 | 11:55 a. m.

Un potente sismo de magnitud 7.8 se registró frente a las costas del sur de Filipinas, activando alertas de tsunami en la región. La Oficina de Defensa Civil del país informó un saldo preliminar de 35 personas fallecidas, más de 130 heridas y alrededor de 10,000 familias desplazadas de sus hogares debido a los graves daños estructurales.

Manila. 9 JUNOIO 2026

 

Una jornada de devastación se vive en el sudeste asiático luego de que un potente terremoto de magnitud 7.8 sacudiera la región sur de Filipinas. El sismo, cuyo epicentro fue localizado frente a las costas de la isla de Mindanao por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), desató el pánico generalizado al activar los protocolos de emergencia por amenaza de tsunami en todo el litoral.

 

El impacto del movimiento telúrico ha dejado un saldo preliminar de 35 personas fallecidas y más de 130 heridas, según el reporte más reciente de la Oficina de Defensa Civil de Filipinas. Asimismo, el desastre ha provocado el desplazamiento de aproximadamente 10,000 familias, quienes tuvieron que abandonar de emergencia sus viviendas debido al colapso de estructuras y al riesgo latente de réplicas.

 

La fuerza del sismo obligó a las autoridades sismológicas a emitir un aviso de evacuación inmediata hacia zonas altas. El temor a oleajes destructivos generó escenas de caos en las provincias costeras, donde miles de ciudadanos huyeron a pie y en vehículos hacia terrenos seguros. Aunque las perturbaciones en el mar alcanzaron niveles considerables en algunas bahías, las alertas marítimas se levantaron horas después tras disiparse el peligro mayor.

 

Los daños materiales son cuantiosos y han complicado las labores de auxilio de los equipos de rescate. Diversos centros de salud sufrieron cuarteaduras graves en sus estructuras, obligando a los médicos a evacuar a los pacientes y atender a los nuevos heridos en campamentos al aire libre. Asimismo, amplias zonas de Mindanao se encuentran totalmente a oscuras debido a la caída de postes y plantas de energía, mientras que las redes de telefonía e internet presentan fallas intermitentes. También, los derrumbes en zonas montañosas mantienen incomunicadas a varias comunidades rurales, lo que dificulta el acceso de la ayuda humanitaria.

 

"La prioridad del gobierno en este momento es agilizar la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros y garantizar refugio, agua y alimentos para las miles de familias que se quedaron sin hogar", informaron voceros de los cuerpos de rescate locales.

 

El gobierno filipino ya evalúa la declaración de estado de calamidad en las regiones más golpeadas para liberar fondos de emergencia que permitan afrontar esta severa crisis humanitaria.